Para tener tu propia huerta, o cuidar las plantas y semillas que ya tenés, te recomendamos empezar cuidando la tierra de los canteros, macetas o espacios de siembra. 

Tener un buen sustrato para las plantas y cultivos es fundamental para que crezcan sanas. 

¿Cómo tener un mejor sustrato para tu huerta? 

Las composteras son un buen agregado para cuidar nuestra huerta y podemos aprovechar estos días en casa para empezar con nuestro compost. 

Además de ser muy bueno para la huerta, es muy recomendable para desechar restos orgánicos, reduciendo la cantidad de desperdicios que se tiran en la basura. 

Algunos cuidados para tener una compostera bien cuidada

No todo el material orgánico puede sumarse a la compostera. Así que te recomendamos tener en cuenta

Agregá solamente los restos de frutas y verduras recién cortadas. Al preparar distintos alimentos, solemos tirar la piel, semillas o restos de verduras y frutas sin cocción ni condimentos, pero son ideales para agregarlas a la compostera. 

También se pueden desechar restos de cáscaras de huevo para la abonera

Es importante no compostar frutas y verduras cocidas o carnes, ya que no se incorporan a la compostera de la misma manera que los vegetales frescos y pueden llegar a pudrirse, en lugar de degradarse.  

Recordá mantener tus composteras tapadas y cerca de rejillas o desagües, para que puedan drenar correctamente. 

Una compostera correctamente cuidada no genera humedad ni atrae insectos. En el caso de que tenga mal olor, o líquido, puede ser porque los desechos están húmedos al agregarlos 

Es importante reservar un espacio para la o las composteras que querramos tener

Si no tenés mucho espacio, te recomendamos tener aboneras apilables. ¡Son muy fáciles de hacer! 

Sólo necesitás tener tachos de pintura vacíos, limpios y con las tapas agujereadas

Este es el instructivo, del técnico Daniel Lepore, del INTA, para realizarlas:

Materiales necesarios: baldes de pintura de 20 litros con sus respectivas tapas y limpios.

  1. Realice varias perforaciones en el fondo del balde para asegurar el drenaje.
  2. Incorpore diariamente los residuos orgánicos y tape la abonera cuando finalice. Después de algunas semanas, agregue un núcleo de lombrices.
  3. Una vez completo el primer envase, coloque un segundo balde por encima del primero –también con su fondo perforado– y comience a arrojar desperdicios en este.
  4. Deje que el primer envase continúe con el proceso de descomposición. El abono estará listo cuando ya no puedan distinguirse los materiales incorporados. En el caso de haber agregado lombrices, verá que estas se habrán multiplicado.
  5. Al terminar el compostaje del primer envase, reinicie el ciclo.

¿Ya tenés lista tu abonera? 

Te recomendamos mezclar el compost regularmente, especialmente después de que se agreguen nuevos restos de verduras y frutas.  

Una vez iniciado el proceso, el tiempo en el que se completa el ciclo, para que esté listo el compost es de dos meses en verano y cuatro en invierno, por la diferencia de temperatura. 

Ya sea que estés empezando un nuevo espacio de huerta o quieras renovar el sustrato, una compostera es una opción sustentable para tener nutrientes y evitar que muchos de nuestros residuos orgánicos terminen en la basura