El año pasado tuvimos una gran Cena Solidaria, con la que alcanzamos el objetivo de acompañar 10 nuevos proyectos de huerta.

Y este mes, queremos contarles sobre los avances de una gran escuela, que pudimos acompañar con el apoyo de todas las personas que donaron durante la Cena: la escuela Nº270 “Dr. Eduardo Coni Molina”, de Goya, en la provincia de Corrientes.

Se trata de una escuela rural que se encuentra muy alejada de los centros urbanos. Es de modalidad plurigrado, a la que asisten entre 10 y 12 alumnos de familias que viven y trabajan en la zona.

Debido a esta distancia, resultaba de mucha importancia poder contar con una huerta, que pudiera brindarle una alimentación completa y más sana a los niños y niñas, brindando la facilidad de obtener verduras y hortalizas en la propia escuela, evitando problemas en el acceso a los alimentos.  

Luisa Arce, su directora y única docente de la institución, cuenta que el proyecto de huerta tiene una gran importancia para la escuela, precisamente por esta razón:A la huerta la utilizo como una estrategia pedagógica que contribuye de alguna manera a mejorar la calidad de vida de las familias, pues algunos no estaban acostumbrados a incorporar verduras y hortalizas en sus comidas”.

Un equipo de Huerta Niño visitó este mismo año, en marzo, a la escuela Nº270, para poder coordinar el comienzo de la construcción del proyecto de huerta con Luisa y con los técnicos del INTA.

Desde el comienzo, estaba claro el compromiso de Luisa con sus alumnos y con la escuela: contó que todas las semanas recorre 70 km para llegar hasta la institución y se queda allí por la noche durante la semana, para dar clase. Además, el estado de los caminos a veces dificultan el acceso a la escuela por las lluvias es uno de ellos. Sin embargo, el principal problema es la falta de luz eléctrica. Desde hace más de 10 años, Luisa y las familias de la zona solicitan que se haga la conexión para la escuela, pero todavía no tienen una solución concreta.

Sin embargo, tras la visita a la escuela, estuvo claro que Luisa, los técnicos del INTA y la Fundación estaban de acuerdo en que era fundamental que contaran con su proyecto de huerta y que todos estaban comprometidos en que se lograra la construcción. Valeria Pacce, la técnica de la zona, fue la primera en contactarse con la Fundación para postular a la escuela y, tras la visita, el equipo de técnicos se comprometió a ayudar en todo lo que fuera necesario, incluso para el traslado de los materiales. 

Las familias también acompañan a Luisa desde el principio con la construcción del proyecto de huerta. Actualmente, los padres de los alumnos asisten cada 15 días a la escuela para completar la colocación del cerco perimetral, la media sombra y el sistema de riego.

De esa manera, con la donación de la Cena Solidaria, esta gran comunidad y todas las personas que los apoyan y acompañan, hoy están llevando adelante la construcción de su espacio de huerta.

Luisa detalló recientemente que la huerta ya está activa y que realiza junto a sus alumnos el trasplante de almácigos y siembran. Además, utilizan el espacio como aula a cielo abierto para aprender de manera didáctica sobre las distintas variedades de verduras, su crecimiento y cuidado. 

Queremos reconocer el gran trabajo que Luisa, así como todos los docentes que participan del Programa Mi Huerta, realizan todos los días, comprometidos con el bienestar de sus alumnos. Y felicitamos a todos los que hacen posible este proyecto para la escuela Nº270.

¡Nos alegra mucho poder acompañarlos, viendo los grandes resultados de trabajar en conjunto! 

LO IMPORTANTE ES “ENCONTRARNOS”

Han pasado ya 6 años desde que Luisa Arce (Directora de la Escuela N° 270 Paraje Don Raúl departamento de Goya, en la provincia de Corrientes), participó en un curso de capacitación docente, y nos invitó a conocer su “escuelita”.

No imagine que para llegar debiéramos recorrer unos cuantos kilómetros de caminos arenosos por partes y gredoso por otros, con pozos, con vista de bañados en algunas partes, vegetación seca por heladas y escasas lluvias, y en otros momentos sin poder ingresar por la inundación.

Parecía (y hasta hoy parece) que nunca vamos a llegar….

Más aún fue la sorpresa al llegar, encontrarme con aquel lugar con muchas carencias materiales, pero con un gran grupo de personas (docente, alumnos, padres) que trabajan juntos día a día por la educación de los niños, atravesando muchas veces, más travesías de las que pasamos nosotros yendo a la escuela. Algunos en vehículos, con alguien que los lleva, otros a caballos y los más cercanos, a pie lo importante es llegar.

La “seño Luisa” se ha convertido en algo más que su maestra y la escuela su segundo hogar. No son muchos entre 8 y 10 niños, y alguna que otra mama que mientras esperan la salida colaboran en el mantenimiento de la escuela.

Estas condiciones y el esfuerzo y dedicación que Luisa pone en cada una de las acciones que emprendemos juntas, me motiva a seguir acompañándolos desde el lugar que me toca, promoviendo siempre la participación en actividades que nos brinden la oportunidad de aprender, pero también “juntarse” y “encontrarnos”.

Valeria Ines Pacce

Extensionista

Agencia Extensión Rural INTA GOYA

¡Acompañanos en la Cena Solidaria este año, para que podamos acompañar a más comunidades con su proyecto de huerta!

Más información en: Cena Solidaria 2019