Este año Fundación Huerta Niño celebra 20 años de trayectoria. 20 años de vincularse con cada comunidad y brindar una respuesta a la necesidad de mejorar la alimentación de los niños y niñas en todo el país en cada escuela que visitamos.

Cada uno de estos 20 años nos ha brindado experiencia, la posibilidad de trabajar junta a aliados que nos han acompañado para llegar más lejos, construyendo cientos de proyectos de huerta que mejoran el bienestar de comunidades enteras.

Desde esa primera huerta, construida en 1999 en la localidad de El Aguará en Chaco, fuimos parte de muchos proyectos. Es interesante mencionar que ese espacio de huerta sigue funcionando y los niños que lo inauguraron, hoy, son los papás que acompañan a sus propios hijos y que asisten a la misma escuela que ellos para aprender, producir alimentos y seguir manteniendo ese espacio de huerta activo.

Un claro ejemplo de desarrollo comunitario, la calidad de vida de una comunidad mejora cuando se pone en marcha un circuito de aprendizaje y adopción de mejores hábitos  alimenticios y nutricionales desde la escuela.

Creemos en la necesidad de acompañar a cada una de las comunidades con su proyecto para que sean los propios docentes, los padres y las madres junto con los alumnos quienes se apropien de ese espacio de huerta y lo hagan sustentable en el tiempo.

Nuestro trabajo ha dado grandes resultados: acompañamos a más de 560 escuelas en la construcción de sus huertas e invernaderos y más de 50.000 niños y niñas son parte del programa “Mi Huerta”  recibiendo todos los beneficios de una alimentación mucho más sana y completa a través de todo lo cosechado en las huertas escolares. También una educación de calidad favoreciendo el espacio fuera del aula para profundizar ejes curriculares y explorando nuevos aprendizajes.

Cada proyecto sirve principalmente como una respuesta a corto plazo a la malnutrición infantil que afecta a miles de niños en todo el país, pero también buscamos que la huerta sea un espacio de aprendizaje por medio de la práctica y un medio para que los niños puedan vincularse y trabajar en conjunto.

Desde las escuelas con las que trabajamos nos cuentan muchas experiencias distintas: a través de la huerta los niños obtienen alimentos para el comedor escolar, también sirve para producir productos con los que la comunidad puede sustentarse y como medio para que los niños tengan un espacio de dispersión y adopción de valores.  Una huerta tiene muchos usos que generan empoderamiento en los niños.

En estos últimos años nuestro impacto en todo el país ha crecido. En el 15º aniversario de Fundación Huerta Niño participaban 16.000 niños y niñas que tenían su proyecto de huerta escolar. Hoy estamos orgullosos de expandirnos no solo en cantidad sino en calidad de respuesta, oportunidades y fortalecimiento de cada proyecto.

Es un año de agradecimiento a quienes nos han acompañado, brindado confianza y también para seguir avanzando con la ventaja de una trayectoria avalada por el cariño de grandes comunidades argentinas.

¡Seguiremos sembrando juntos el futuro!

¡Por cada huerta construida y por todo el trabajo que realizamos hasta ahora es que queremos celebrarlo en nuestra 9ª Cena Solidaria junto a nuestros aliados, donantes y voluntarios!

Queremos invitarlos a todos a acompañarnos en nuestro aniversario, para celebrar por todos los logros y por cada proyecto que logramos juntos. ¡Será una ocasión verdaderamente especial!

Reservá tu lugar, en:  http://www.mihuerta.org.ar/entradasca2019/

Foto de la izquierda: primer viaje de Felipe, fundador de Huerta Niño, a Chaco (1969), foto de la derecha: Felipe en su visita a la escuela Nº646 de El Aguará

Fotos del espacio de huerta de la escuela Nº646, el Aguará, Chaco, en 1969 y en 2016