Misiones, tierra de contrastes

Durante 2017, con la primera fase de nuestro Programa Regional, se apoyaron 20 proyectos en simultáneo en la provincia de Misiones. Durante el mes de abril, la Fundación realizó un viaje para poder comenzar a conocer los resultados de esta experiencia, visitar escuelas con proyectos históricos y conocer instituciones que manifestaron interés en tener una huerta y presentaron su propuesta inicial.

Fuimos tres los miembros de la Fundación que durante un intenso viaje de cinco días visitamos 39 escuelas de Misiones. En nuestro recorrido llegamos a algunas zonas de muy difícil acceso y alejadas de los centros urbanos, llegando en algunos casos incluso muy cerca de la frontera con Brasil. Recorrimos las localidades y parajes de Capioví, Ruiz de Montoya, Puerto Rico, Garhuapé, El Alcázar, Caraguatay, San Pedro, Fracrán, Aristóbulo del Valle, San Ignacio, Hipólito Yrigoyen, Bernardo de Irigoyen, San Ignacio, 20 de Junio, Nueva Esperanza, Pozo Azul, Laguna Azul, Puerto Piray, San Vicente, El Soberbio y San Javier.

Las escuelas que visitamos fueron de características muy diversas: primarias plurigrados en su mayoría, algunos bachilleratos con orientación productiva y escuelas  agropecuarias de jornada simple y de jornada completa. Visitamos escuelas pequeñas con matrícula de menos de 20 niños y escuelas a las que asisten hasta 350 niños. Todas escuelas cuyos niños y niñas reciben a diario sus comidas más importantes en el comedor escolar.

La diversidad se vio también reflejada en la naturaleza de los proyectos de huerta visitados: huertas experimentales en sus primeras etapas de desarrollo, proyectos consolidados con orientación productiva, huertas con viveros de plantas nativas para contribuir a la reforestación del monte misionero y a la recuperación de saberes medicinales indígenas locales, huertas históricas que están renovando o mejorando su estructura. Todas ellas trabajan con el objetivo primario de fortalecer la nutrición y la educación de sus alumnos y alumnas.

En este viaje en particular, pudimos observar la repercusión generada por la intervención en simultáneo con varios proyectos en la misma zona, y la motivación que esto genera tanto hacia adentro de las comunidades como entre ellas. En ocasiones, el equipo de la fundación fue invitado a relevar escuelas de manera espontánea por técnicos de Pro-Huerta, así como por directivos y docentes que se enteraron de la presencia de Huerta Niño en el territorio.

Sobre todo, en esta variedad de iniciativas, además del acompañamiento de técnicos y técnicas de Pro Huerta, el denominador común fue el compromiso de los docentes, de la comunidad educativa y el involucramiento de las familias  en la evolución de los proyectos. Pudimos asistir a experiencias y relatos de personas que habitan en zonas de la provincia donde la agricultura de subsistencia ha tenido más desarrollo y los saberes viajan allí desde los hogares hacia la escuela. Este conocimiento familiar, transmitido de generación en generación, en muchos casos llega a las aulas y -desde su experiencia en la escuela-  los niños también realizan sus aportes a las huertas familiares.

En otras zonas donde, en cambio, la actividad agrícola familiar está enfocada en el tabaco o en la producción de yerba mate, las familias vuelven a ser inspiradas por los niños para tener en sus hogares acceso a cultivos que les permitan diversificar su dieta y realizar una nueva actividad en conjunto.  Al mismo tiempo, en muchas de las escuelas funcionan también cooperadoras y clubes de padres y madres en donde la huerta juega un papel fundamental como nexo entre la comunidad educativa y las familias.

Una vez más, este viaje confirmó lo esencial que es conocer en primera persona a los protagonistas de los proyectos y poder observar todas las dimensiones en las que la huerta fortalece a la comunidad educativa.

“Además de ver los avances y ventajas del abordaje regional, el viaje me permitió ver cómo el compromiso de las escuelas hace que la huerta sea  un aula, un taller de ciencias, espacio de encuentro familiar, motor de experiencias asociativas y puente a saberes tradicionales.”

Lujan de la Torre

Relaciones Institucionales, Fundación Huerta Niño

Les compartimos la galería de fotos de este recorrido por la provincia de Misiones