Voluntariado Corporativo

Proyecto de huerta en la Escuela Nº 18 de Brandsen, Buenos Aires

En Fundación Huerta Niño construimos Huertas Comunitarias en escuelas rurales. Con el Voluntariado Corporativo favorecemos actividades que no son fáciles de resolver en la comunidad pero que trabajando en equipo junto a un grupo de voluntarios de las empresas donantes colaboramos en la construcción, ampliación o mejora del espacio de huerta de la escuela.

Por sobre todas las cosas les demostramos a esos niños que hay gente que los apoya, que no están solos y que tienen lo suficiente para mejorar su realidad. A partir de la empatía buscamos construir entre todos un espacio de siembra en donde a través de la coordinación de tareas vivenciamos juntos la transformación del espacio.

Aunque lo más satisfactorio es que dejaremos sembradas “semillas” de ejemplo y motivación para los niños de la institución.

Las jornadas de Voluntariado Corporativo nos permiten vivenciar el proyecto Huerta Niño en comunidad. Cada escuela tiene su historia y la misma es contada en primera persona por sus docentes y alumnos a lo largo de una intensa jornada de trabajo. Cada voluntario tiene el espacio para aportar desde sus ganas y capacidades. Hay quienes llegan con toda la energía tomando picos, palas y azadas desde el minuto cero de la actividad para desafiar suelos arcillosos que pronto estarán cubiertos de semillas y vegetales. Otros desafían las alturas y se animan a la colocación del nylon para la cobertura de un invernadero.

En esta oportunidad, se apoyó con un proyecto de huerta, al Centro Educativo para la Producción Total Nro. 18 en Brandsen, Gran Buenos Aires. Esta escuela secundaria ofrece en su comedor escolar, desayuno, almuerzo, merienda y cena para más de 70 niños. Es por ello, que es tan importante este proyecto para esta institución ya que el uso de la huerta no es solo para capacitación técnica sino para abastecer diariamente el comedor.

antes
antes

En esta actividad, que se realizó en el mes de mayo, participaron más de 25 voluntarios, los cuales en su mayoría repetían la experiencia con la Fundación Huerta Niño por segunda o hasta tercera vez. Se los notó muy conectados con la actividad, contentos de volver y con ganas de dejar para la escuela un nuevo proyecto de escuela que beneficia a más de 70 niños por medio del comedor escolar.

En esta Jornada se realizó la construcción de un cerco perimetral del proyecto de huerta y una experiencia de trasplante y siembra en canteros de altura. Participaron activamente muchos docentes y chicos quienes incluso compartieron su aprendizaje de tareas de huerta cotidianas.
despues
despues

En cada actividad los voluntarios llegan dispuestos a dar todo de sí y terminan recibiendo mucho más. Se llevan nuevos conocimientos de huerta para comenzarla en casa, una experiencia enriquecedora que están dispuestos a repetir y el cariño de los niños y docentes siempre agradecidos por una comunidad presente y atenta a las necesidades de la institución.

ESTAMOS SEMBRANDO JUNTOS EL FUTURO