La fortaleza y el aporte de cada uno, se potencia en el grupo

 

Patricia Goedhart, donante y voluntaria de FHN, nos comparte su testimonio.
¡Mirá el video y sumate a vivir la experiencia de donar y ayudar a los demás!

 

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¿Viste el testimonio de Patricia Goedhart?

¡Vos también podés experimentar esas sensaciones! ¿Nos acompañás? ¡Animate y sumate hoy!

Yo me llamo Patricia Goedhart.

Soy voluntaria de Huerta Niño.

Cuando me acerqué y me contaron el proyecto y vi el nivel del profesionalismo, me maravilló la lucha contra la desnutrición y la malnutrición.

El gran valor de esta tarea es que la fortaleza de cada uno y el aporte de cada uno, que se potencia en el grupo.

Todo este trabajo que se realiza tiene un impacto muy fuerte en la comunidad, pensando en los chicos y también en sus familias. Cambian totalmente la alimentación. Aprenden recetas, o bueno, los chicos comentan que finalmente no es tan horrible comer un poco de acelga, porque lógicamente le hacen buñuelos o cosas que le puedan gustar a ellos.

Creo que es una de las tareas fundamentales que tenemos, es un gran aprendizaje del trabajo con Huerta Niño, poder percibir, sentir la necesidad de los demás, la verdadera necesidad, no sólo de la persona, sino de una comunidad y del país.

Lo que cambió en mi vida fundamentalmente desde que empecé a colaborar con Huerta Niño, que podría decir que es un antes y un después, es la amplitud, porque uno sabe hasta dónde llega, y lo que quiere justamente es que llegue lo más lejos, que se proyecten lo más ampliamente posible.

Pensando en el futuro de la Fundación, pienso que la ilusión de lo que voy viendo con este crecimiento es que llegue a todas las escuelas que lo necesitan en la Argentina, ¿y por qué no? Que pase la frontera.”