Fundación Huerta Niño culmina primera etapa de Plan Regional 

El objetivo del Programa Mi Huerta es empoderar a las comunidades más vulnerables de las zonas donde trabajamos,  instalando capacidades y conocimientos que les permitan lograr una mejor calidad de vida y oportunidades de futuro a través de la construcción de huertas orgánicas en escuelas rurales, con la posibilidad de replicar estos conocimientos en otros ámbitos y favorecer el desarrollo regional  protegiendo el entorno rural y recuperando sus características tradicionales.

De acuerdo al plan regional 2016-2020, culminó con excelentes resultados el primer año de ejecución del proyecto de huertas en las provincias de Salta y Misiones.

Algunos números de este proyecto regional: 

Niños participantes

Familias

Miembros de la comunidad educativa (personal docente y no docente de las escuelas participantes)

Vecinos involucrados en planeamiento, diseño y construcción

Los resultados del proyecto fueron 26 huertas en escuelas rurales construidas en el término de 1 año, 20 en 5 departamentos de la Provincia de Misiones: San Ignacio, San Martín, Montecarlo, Belgrano, Guaraní y Apóstoles y 6 en el Departamento de San Martín, Provincia de Salta.

Además de cumplir con el objetivo principal del programa, se logró: capacitar e involucrar a la comunidad en el proyecto, incorporar en la currícula escolar los conocimientos derivados de la temática de huerta agroecológica, se evidenció la incorporación de vitaminas y minerales a la dieta habitual (almuerzos y meriendas de los comedores escolares) para favorecer el desarrollo psicofísico general de los niños.

La labor de seguimiento de los proyectos y su impacto en la comunidad continúa con contactos periódicos entre Fundación Huerta Niño, los responsables de las escuelas participantes (directores, maestros de huerta) y los técnicos del Programa Pro Huerta en ambas provincias.

A partir del cumplimiento de las actividades, se dará seguimiento de cada uno de los proyectos y se capacitará regularmente a los participantes (en las dos primeras cosechas, en la renovación de los ciclos, en su futura evolución, etc.) según se requiera.

Algunos casos de Éxito 

Caso Escuela Ikira

El proyecto de la escuela Nº 4736 de Ikira fue un otro caso exitoso de fortalecimiento de los vínculos al interior de la comunidad. Uno de los proveedores locales donó parte de los materiales, lo que permitió utilizar los fondos para adquirir más insumos para la escuela. Asimismo, fletes y traslados fueron bonificados.

Salta: Primera Feria Provincial de Intercambio de semillas

“Desde nuestras semillas construimos soberanía alimentaria y fortalecemos nuestra identidad cultural”

Luego de participar de seis encuentros regionales sobre semillas, técnicos del INTA-ProHuerta y de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF) de Tartagal organizaron la Primera Feria Provincial de Semillas, los días 30 se septiembre y 1º de octubre. La feria, que reunió a productores y productoras locales y de distintos puntos de la provincia así como 150 expositores, reflexionó sobre los distintos modos en que las semillas son producidas, reproducidas y conservadas en contextos actuales, sus consecuencias alimenticias y socioculturales.

La semilla es esencial porque representa de muchas formas el origen de la vida y, desde tiempos remotos, las comunidades campesinas y de pueblos originarios la han considerado como un bien preciado para garantizar la supervivencia del núcleo familiar. A lo largo de los años se han ido perdiendo variedades de semillas propias de cada lugar y, en consecuencia, el conocimiento que se tiene sobre esa especie. La feria buscó fortalecer el intercambio de semillas, plantas, estacas, hijuelos, así como otros conocimientos que permitieran consolidar a la preservación de las actividades productivas locales tradicionales: el “saber hacer campesino”.

Los espacios de exposición, venta e intercambio de semillas y los debates se basaron en los relatos que los propios productores y productoras compartieron sobre sus vivencias y experiencias asociadas a la producción agricultora en general, y en particular, a su relación con la tierra y las semillas. Durante los dos días funcionó una radio abierta donde se transmitió todo lo sucedido, dando prioridad a la importancia de visibilizar a los pequeños agricultores familiares como actores necesarios en la generación y la preservación de modos sustentables de producción de alimentos. Se puso en valor al alimento como una expresión de la cultura de un pueblo: la forma de ver y percibir el mundo desde la cual los seres humanos lo modifican y dejan enseñanzas a las futuras generaciones.

 

“Estos encuentros son importantes porque a veces ni siquiera la gente de la ciudad, o sea los propios vecinos de los productores y productoras, saben que esta producción existe y que genera muchos de los alimentos que consumen.

Creemos que es muy importante seguir generando estos espacios de intercambio porque representan aportes a la práctica de la participación, a la construcción de ciudadanía y a la soberanía alimentaria”.

Omar Quintana

Técnico Extensionista AER Tartagal, INTA