¡En Huerta Niño buscamos ser mejores cada día!

 

 

En una jornada de dos días durante el mes de mayo, logramos reforzar los aprendizajes del área técnica para realizar cada vez mejor nuestro trabajo aunque sin variar el resultado: construir, de manera conjunta y colectiva, un invernadero que acompañará y beneficiará directamente a 250 alumnos, en la escuela primaria Nº11 “William C. Morris” de la localidad de Almirante Brown, Buenos Aires.

 

El equipo completo de Fundación Huerta Niño junto a nuestros voluntarios más cercanos, afrontamos un proyecto que culminó en la creación final de un gran invernadero, fue una experiencia grupal única, en la que el equipo pudo adentrarse aún más desde el área técnica y adquiriendo nuevos aprendizajes que funcionan de apoyo y complemento para nuestra labor diaria.

 

Estuvimos acompañados por Leonardo Fernández, técnico del INTA; especializado en invernáculos. Leonardo vino especialmente desde la provincia de Salta para ser el guía de esta experiencia en la que facilitó generosamente los conocimientos de la construcción en este tipo de estructuras y que al finalizarla se cultivaron distintos vegetales de la temporada otoño/invierno. El invernáculo permite el control de la humedad, la temperatura y de otros factores ambientales para favorecer el crecimiento de las plantas que de otra manera no pueden sobrevivir a cielo abierto.

Los alumnos de esta escuela de nivel primario concurren en doble jornada y realizan allí el desayuno, el almuerzo y la merienda. La directora de la institución, Norma Domínguez, habló acerca de la importancia que representa la nueva huerta escolar para los alumnos, los docentes y la comunidad misma.

La huerta escolar los ayuda, porque los entusiasma a investigar y aprender. Ellos se muestran fascinados y comprometidos. El espacio de huerta será un lugar de enseñanza y una herramienta de trabajo para que el día de mañana también los niños puedan llevar todo el conocimiento a sus casas.”

Nos contó, además, de qué manera el proyecto de huerta puede expandirse de manera sustentable y comunitaria, alcanzando así la misión de Fundación: “La actividad que realizan alumnos y docentes, logra demostrarle al resto de la población la importancia de trabajar la tierra, y de qué forma ello puede ayudarlos no sólo en su propia alimentación, sino a valerse por sí mismos con la adquisición de estos nuevos conocimientos y así transmitirlo para ayudar al que lo necesita. Es todo un trabajo de una gran importancia local, pero sobre todo social.”

Sumando nuevos conocimientos, trabajando en equipo en las distintas áreas y siendo partícipes activos y constantes de las actividades de la fundación, seguimos desarrollando nuestra misión y acompañando a la comunidad para que cada proyecto sea una solución integral, eficaz y duradera para los niños en la Argentina.