Proyecto de huerta Escuela Nº 781 – Dolavon, Chubut

La iniciativa del proyecto propuesto por la institución fue orientado a la producción de verduras a pequeña escala. El mismo fue presentado en el año 2010 con un proyecto para la construcción y aplicación de un invernadero, destinado a la producción de hortalizas en el predio de la institución. Principalmente se proponía involucrar a los alumnos en el desarrollo de las distintas actividades, para que sean artífices del proyecto. A partir de su participación se buscó que actúen como agentes multiplicadores espontáneos en sus hogares, barrio y comunidad.

Surgió esta iniciativa como una de las acciones destinadas a evitar el fracaso escolar, aumentar el nivel de promoción institucional, motivar a los alumnos, motivar el acompañamiento de las familias y aprovechar el predio libre del establecimiento.

En 2010 la escuela crea los talleres de prácticas vegetales, a partir de esta instancia se da inicio a las actividades propias del proyecto por impulso de los propios docentes. En aquel entonces los alumnos contaban únicamente con 1 pala,  2 rastrillos y  1 pico con los que prepararon el suelo previo a la siembra.

A fines de mayo de 2010 se construyeron micro-túneles para proteger los primeros brotes y favorecer el crecimiento. Paralelamente se llevaron actividades en el laboratorio para estudiar el potencial germinativo, métodos de germinación y estructuras de diferentes vegetales. Durante el resto de ese año se realizaron diferentes trabajos para mejorar el suelo. Los productos obtenidos se presentaron en la muestra anual de colegio.

Desarrollo del proyecto

2011

En el año 2011 se donó a la escuela los materiales necesarios para la construcción del invernadero. Se realizaron también las compras de los materiales para el sistema de riego y la compra de herramientas de huerta para el trabajo interno, lo que permitió a los alumnos optimizar sus posibilidades de trabajo en la huerta.

2012

En el mes de octubre se visitó nuevamente la escuela, en referencia a los avances del  proyecto, se realizaron las bases de cemento y se colocaron los arcos de hierro para conformar la estructura del  macrotúnel (invernadero).

El invernadero fue realizado íntegramente por los alumnos del colegio, con la dirección técnica de los profesores, voluntarios gestionados por la Fundación y como ejemplo de participación comunitaria, también contaron con la colaboración de padres que se sumaron al esfuerzo de sus hijos.

2013

Comenzando el ciclo escolar 2013, las autoridades escolares  ya cuentan con productos que nunca antes habían podido obtener: tomates, zanahorias y verduras de hoja. Los productos obtenidos fueron utilizados por el taller de tecnología de los alimentos, donde los alumnos aprenden a conservarlos y distintas formas de cocción preservando los nutrientes de las verduras y hortalizas.

Como resultado parcial del proyecto se puede destacar que a través de las actividades realizadas los alumnos son capaces de diferenciar los beneficios de contar con un suelo fértil previo a la siembra, como así también conocer las especies más propicias para sembrar en todo el año. Además, comprenden la importancia de contar con semillas de buena calidad y el manejo adecuado para su germinación. Al momento adquirieron conocimientos sobre buenas prácticas agrícolas, específicamente el manejo sustentable del agua y suelo, como también el uso adecuado de fitosanitarios.

2014

En el mes de abril de 2014 la institución tuvo cambio de autoridades. Asumió una nueva directora que continuó apoyando el proyecto de invernadero.

En el mes de mayo, como parte de las tareas de seguimiento del proyecto, tuvimos contacto con la escuela, en ese momento la maestra de huerta, Ana Laura Ardiles, comentó que sufrieron fuertes vientos  lo que produjo la voladura del techo y que estaban realizando  tareas de reparación.

En cuanto a las  actividades en la huerta recién estaban comenzando dentro del invernadero. Ese año fue trabajado por 80 de los 156 alumnos, de 1 y 2 año del secundario.

Como ejemplo del apoyo institucional al proyecto, incorporaron la tarea de huerta como una materia más, con el nombre de “Prácticas Agropecuarias”.

Ese año estaban  tramitando la obtención de un comedor, por lo  tanto lo  cosechado de la huerta se lo llevaban a las casas o era utilizado en la cocina de la escuela. En cuanto a las cosechas, pudieron obtener tomates y verduras de estación.

En el mes de julio tuvimos contacto con la Técnica del Prohuerta quien comentó que la escuela no había podido finalizar los arreglos en el techo del invernadero. A su vez comentó el cambio de la maestra de huerta. Aldo Punta,  sería la persona encargada de continuar con el taller de huerta y quién reacondicione el techo del invernadero.

2015

En el año 2015 desde Fundación Huerta Niño visitamos la escuela entrando en contacto con el Maestro de huerta encargado del taller de huerta y con la Directora de la institución.

En cuanto a los aspectos técnicos, el invernadero  está funcionando en su totalidad, realizaron los arreglos necesarios en el nylon del techo. Contaban con cultivos  en canteros de altura de  lechuga, rúcula, rabanito, perejil y aromáticas. Dentro del invernadero cuentan con un sistema de riego por goteo alimentado por un tanque. Gracias a esto poseen agua cercana que les permite hacer un riego directo.  Los alumnos  continúan trabajando  la huerta en el marco de un taller específico. Gracias a ello cuentan con horas adicionales para trabajarlo.  Lo producido en el invernadero se utiliza para talleres de procesamiento de alimento ya que aún no cuentan con el comedor escolar.  En cuanto al apoyo comunitario al proyecto, cuentan  con los padres de alumnos que más se interesan en las actividades de huerta.

Felices de identificar un gran compromiso por parte de la directora y docentes de la institución que, a lo largo del tiempo, han sabido superar los obstáculos que se les fueron presentando y acompañan un gran proyecto para sus niños.

Estamos Sembrando Futuro