¡2017 en ruta para nuevos proyectos!

Neuquén, Rio Negro y La Pampa

Este 2017, el equipo de Fundación Huerta Niño recorrió tempranamente las rutas hacia el sur del país aprovechando que el ciclo lectivo en parte de la Patagonia comienza en febrero.

En este viaje se realizó el primer voluntariado del año junto a Fundación Carrefour en la Escuela N° 116 en Lolog, San Martín de los Andes, Provincia de Neuquén. Esta escuela rural tiene sistema de plurigrado (aula única) y por su lejanía alberga a 34 niños de lunes a viernes.

La propuesta de esta jornada de la que participó el equipo de Huerta Niño junto a voluntarios, vecinos y el equipo docente fue la construcción de un invernadero que abastecerá al comedor escolar para mejorar la alimentación de los niños que residen allí gran parte del año. El objetivo se cumplió ampliamente, no solamente por la construcción en sí, sino por la calidad del vínculo que se forjó entre todos los que asistieron a esta hermosa jornada.

Luego de dos días de convivencia en la escuela Nº 116 en los que Julio, su director, se destacó como anfitrión, el viaje continuó su derrotero por las provincias de Río Negro y La Pampa. Se relevó un  total de ocho escuelas con diferentes necesidades que manifestaron la inquietud de tener una huerta en el terreno de su escuela y acompañar de esta manera la nutrición de los niños en su período de crecimiento y aprendizaje.

Algunas de las localidades visitadas fueron Cutral Có en Neuquén, en Río Negro Cipoletti, General Roca, Cinco Saltos –que está siendo apoyada por FHN y Luan Toro, en La Pampa con un proyecto histórico admirable y con la iniciativa de su escuela primaria que quiere seguir sus pasos.

Nos queda esperar los proyectos de parte de cada escuela para analizar la posibilidad de apoyarlos. Están dadas todas la condiciones para que así sea y anhelamos recibir noticias para continuar con este proceso.

Salta – Región Norte

En marzo se realizó un recorrido por el norte de la Provincia de Salta con base en la Ciudad de Tartagal, dando continuidad a nuestra estrategia de regionalización. El objetivo del viaje fue la apertura de territorio y a lo largo de una semana se logró relevar 29 instituciones en las localidades de Tartagal, Acambuco, Tonono, Orán, Colonia Santa Rosa y Pichanal.

Luego de recorrer los 1734 km que separan a Buenos Aires de Tartagal, se realizó un encuentro con Omar Quintana, técnico del Programa Pro-Huerta de la Estación Experimental INTA Tartagal, para reforzar el plan de viaje diseñado semanas antes y luego visitar algunas escuelas ya conocidas que esperaban ansiosas por exponer sus proyectos y contarnos sus necesidades.

 

El resto de la semana continuó con la división del equipo para recorrer distintas zonas: en la reserva de Acambuco se visitaron cuatro escuelas. Para llegar a una de ellas tuvimos que recorrer 8 kilómetros a pie porque los desplazamientos de tierra, desmoronamientos y rotura de caminos nos impidieron acceder con nuestra camioneta. Estos son obstáculos que muchos docentes tienen que superar a diario. En Tonono se visitaron otras cuatro escuelas. Las localidades de Orán, Santa Rosa y Pichanal se relevaron en tres días.

Por último, FHN visitó Santa Victoria Este, donde se encuentra el equipo de trabajo del Pro-Huerta integrado por Juan Rojas, Jacqueline Bazzana y Álvaro Penza; muy comprometido con la intervención en las escuelas entendiendo cómo impacta en la comunidad. También se dialogó con el Ministerio de Primera Infancia que está inaugurando Centros de Primera Infancia en varias escuelas de la zona y que a través del proyecto de huerta buscan empoderar a las mujeres solas y fortalecer la nutrición de niños de hasta 4 años, que asistirán a los centros con sus madres.  Se trata de 37 escuelas de comunidades en condiciones de extrema vulnerabilidad que lograrán mejorar su calidad de vida con el esfuerzo conjunto de un equipo interdisciplinario comprometido. Un desafío complejo que Fundación Huerta Niño está dispuesta a asumir.

El resultado del viaje fue altamente positivo: se realizó el reconocimiento de la zona, se forjaron los vínculos con actores locales, se diseñaron posibilidades de articulación y lo más importante es que se  reafirmó  la posibilidad de generar un impacto social profundo.

Además, ha sido un viaje determinante para enfocar los esfuerzos en la zona: se evidenciaron grandes necesidades, un contexto social difícil e inundaciones que complejizan aún más la situación; pero también se detectó un decidido afán de generar cambio en  los técnicos, los equipos de trabajo, docentes y vecinos, para transformar realidades y mirar al prójimo.

El viaje nos permitió realizar reflexiones que reafirman nuestro compromiso de seguir trabajando para eliminar la malnutrición infantil en nuestro país. Lo más admirable en el recorrido fue la fuerza de las escuelas y de las comunidades para mejorar la calidad de vida de los niños. Por esta razón estaremos acompañándolos para  SEMBRAR FUTURO JUNTOS.

¡Les compartimos algunas fotos de ambos viajes!